7/5/09

La espera al camarero que no llega

"Si ya nos llega y es pronto aún, ya llega a la redonda a la manera de los vuelos tuyos y se cierne, y se aleja y, aún remota, nada hay tan claro como sus impulsos! Oh, claridad sedienta de una forma, de una materia para deslumbrarla quemándose a sí misma al cumplir su obra. Como yo, como todo lo que espera. Si tú la luz te la has llevado toda, ¿cómo voy a esperar nada del alba? Y, sin embargo -esto es un don-, mi boca espera, y mi alma espera, y tú me esperas, ebria persecución, claridad sola mortal como el abrazo de las hoces, pero abrazo hasta el fin que nunca afloja. " (Claudio Rodríguez)
Foto dedicada a Laura Paúl

5/5/09

Pasado y presente

"La actual generación tiene una extraña forma de autoconciencia y ejercita sobre sí misma una extraña forma de autocrítica. Tiene conciencia de ser una generación de transición, o mejor aun, cree ser algo así como una mujer encinta: cree estar a punto de dar a luz y espera que le nazca un gran hijo. Se lee a menudo que “se está a la espera de un nuevo Cristóbal Colón que descubrirá una nueva América del arte, de la civilización, de las costumbres”. También se ha escrito que vivimos en una época predantesca: se espera al nuevo Dante que sintetice potentemente lo viejo y lo nuevo y dé a lo nuevo el impulso vital. Este modo de pensar, recurriendo a imágenes míticas tomadas del desarrollo histórico pasado, es muy curioso e interesante para comprender el presente, su vacuidad, su falencia intelectual y moral. Se trata de una de las formas más extravagantes del “juicio de la posteridad”. (Antonio Gramsci)
Foto dedicada a Alicia Barajas

4/5/09

Por aquí, por aquí...ahora dale por allí, por allí

"Si yo tus alas invisibles veo,
te llevo dentro del alma estas conmigo,
tu sombra soy y donde vas te sigo
de tus huellas en pos!
Y en vano intentas que mi nombre olvides
nacieron, nuestros almas enlazadas
y en el mismo crisol purificadas
por la mano de Dios.
Tu eres la misma cual otros dias
suspendanse tus lazos de mi cuello;
veo tu rostro apacionado y bello
mirarme y sonreir.
Aspiro de tus labios el aliento
como el perfume de claveles rojos,
y brilla siempre en tus azules ojos
mi sol mi porvenir.
Mi recuerdo es más fuerte que tu olvido,
mi nombre esta en la atmósfera, en la brisa
y ocultos a través de tu sonrisa
lágrimas de dolor.
Pues mi recuerdo tu memoria asalta,
y a pesar tuyo por mi amor suspiras,
y hasta el ambiente mismo que respiras
te repite ¡mi amor!
(Carlos Augusto Salaverry)

A "todas las mujeres"

3/5/09

Fatiga

"Pido a los dioses que me libren de este penoso trabajo, de esta guardia sin fin que estoy haciendo en lo alto del palacio de los Atridas, todo el año alerta como un perro, contemplando las varias constelaciones de los astros de la noche... Siempre esperando... Llega la noche, mas no viene con ella el reposo a mi lecho húmedo de rocío. Jamás le visitan los sueños; en vez del sueño, es el temor quien se sienta a mi cabecera y no me deja cerrar los ojos al descanso. ...¡Venga por fin el dichoso instante que me vea libre de esta fatiga! ¡Aparezca en medio de la noche el fuego de la buena nueva!" (Esquilo)
Foto dedicada a Mara Aragonés

1/5/09

A las siete en la calle (Oporto)


"Cuando uno sale a la calle, cuando uno se deja ir por la calle, en una tarde de domingo, cuando uno ve a estos hombres, a estas mujeres, a estos niños, que van y vienen interminablemente por el cauce de la calle, cuando uno borra la humanidad y piensa y ve sólo a los ángeles de la guarda de estas gentes, paseándose solícitos, calle arriba, calle abajo, cuando uno mira la inmensa población de un futuro cementerio. Qué indefinible tristeza, cuando uno escucha las palabras casi sin sentido que surten de miles de labios y que se van, sin orden, amontonando en el aire, las palabras como insectos que liban en miles de orejas ambulantes, las palabras que se disuelven, como olas, sobre la playa de la tarde, adelgazando, trocándose en espuma, en humedad, en nada. Y qué tristeza finísima, qué sombra, qué aire de tristeza, cuando uno piensa que es imposible comparar a estos seres que se agitan con las nubes que circulan por las calles del cielo, o con el ir y venir del viento entre las hojas de los árboles. Y sobre todo, qué inmenso desconsuelo cuando uno se da cuenta de que estas tristes reflexiones en torno a estas criaturas que giran en la tarde lo han convertido a uno en alguien infinitamente abandonando, en alguien que, desde el otro lado del tiempo, escucha, lleno de soledad, el fragor de éste monótono rebaño de corazones." (Alfonso Canales )
Foto dedicada a María José Casademunt